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El Gobierno está comprometido con la mejora en la eficiencia fiscal y la agenda de crecimiento, afirmó Azucena Arbeleche

Publicado: 15.09.2020 12:49h.

Durante la videoconferencia con inversores internacionales, la ministra de Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche, subrayó el compromiso del Gobierno para alcanzar las metas fiscales, un presupuesto eficiente y una agenda de crecimiento. Por su parte, el presidente del Banco Central, Diego Labat, destacó la fortaleza del sistema financiero y remarcó que el objetivo de la política monetaria es el control de la inflación.
Ministra de Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche
Pie de foto: Ministra de Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche

Este martes 15 se desarrolló una conferencia dirigida a representantes de organizaciones financieras internacionales, encabezada por Arbeleche y Labat, que presentaron en una hora los principales lineamientos de la política presupuestaria, fiscal y monetaria. También participaron la coordinadora de Política Económica, Marcela Bensión, y el director de la Unidad de Deuda, Herman Kamil, ambas dependencias del ministerio.

Arbeleche subrayó que el presupuesto enviado al Parlamento incluye un nuevo marco fiscal contracíclico, austeridad en las cuentas públicas basadas en la búsqueda de mayor eficiencia y una nueva gobernanza en las empresas públicas, además de la creación de una comisión de expertos que elaborará en 2021 una propuesta de reforma previsional.

También destacó la gestión sanitaria del país ante la pandemia de COVID-19 y el desarrollo del Fondo Coronavirus. En estos meses, “el país continuó como un bastión de la institucionalidad y la estabilidad política en América Latina”, expresó la ministra. Esta gestión de la pandemia permitirá una recuperación rápida de la economía para implementar las reformas fiscales y estructurales comprometidas, consideró.

De forma puntual, mencionó los signos de recuperación en la actividad económica que se observan en los últimos meses, como el aumento del consumo de combustible y de la recaudación tributaria y la baja en las solicitudes de seguro de desempleo.

Entre los objetivos de mediano plazo, indicó la reducción del déficit primario, del 6,6% del producto bruto interno (PBI) al proyectado 2,7% en 2025. Recordó que los efectos de la pandemia representan 1,3 puntos porcentuales del PBI uruguayo. Señaló que el Gobierno trabajará para que, al final de esta administración, la deuda bruta se ubique en el 67,5% del PBI y la deuda neta, en el 63,9%.

Comités independientes de expertos y mayores niveles de transparencia y comunicación son algunas de las medidas que Arbeleche destacó en el nuevo marco fiscal del país. Pero también mencionó la consistencia con las políticas monetarias, inflacionarias y de relacionamiento laboral.

En cuanto a la regla fiscal, subrayó que Uruguay implementará un sistema similar al que utilizan con éxito otros países. “Para ganar credibilidad, es importante la confirmación de las proyecciones”, señaló a los inversores.

La jerarca indicó que esta administración se enfocará en el desarrollo de una agenda de crecimiento basada en la promoción de inversiones y que será modificado el régimen de residencia fiscal y mencionó reformas microeconómicas para la mejora en la competitividad.

Sobre la gestión de la deuda uruguaya, recordó las operaciones de prefinanciamiento y préstamos contingentes de instituciones multilaterales. Asimismo, que el riesgo país para Uruguay está entre uno de las más bajos del continente, antes y después de la pandemia.

Por su parte, Labat explicó que la política monetaria durante los meses de emergencia sanitaria respondió a las necesidades de dotar de liquidez al sistema financiero, pero insistió en que el foco de la administración actual será la aplicación de políticas para reducir la inflación. Destacó la fortaleza del mercado financiero uruguayo, con bancos sólidos y solventes, y una nueva política de comunicación y transparencia del Banco Central.

Ante los inversores, reparó en el cambio de la política monetaria a la fijación de la tasa de interés interbancaria, actualmente ubicada en 4,5%. Recordó que el Comité de Coordinación Macroeconómica modificó las expectativas de inflación a partir de setiembre de 2022 a un margen de entre 6% como máximo y 3% de mínimo. Esta dinámica inflacionaria hacia la baja es “una señal importante de hacia dónde queremos ir”, indicó a los inversores.

Sobre la política cambiaria, confirmó que se mantendrá el tipo de cambio flotante con intervenciones para evitar las volatilidades. También destacó la desdolarización de los mercados financieros nacionales, lo que incluye la creación de un grupo de trabajo que lidere las reformas para tal fin.

Presentación del MEF - BCU (en inglés)

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