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Residencia presidencial reabrirá para visitas el Día del Patrimonio

Publicado: 29.09.2020 16:49h.

Este año se podrá visitar la residencia presidencial de Suárez y Reyes, en el barrio Prado, de Montevideo, en el marco de la celebración del Día del Patrimonio 2020. Será posible recorrerla el sábado 3, entre las 10:00 y las 17:00 horas, y conocer algunos espacios del lugar. El aforo será limitado.
Residencia presidencial
Pie de foto: Residencia presidencial

Las visitas deberán cumplirse bajo el protocolo sanitario previsto, en grupos de un máximo de 30 personas, que irán ingresando por la entrada principal de la avenida Joaquín Suárez, a medida que el personal asignado lo habilite. Quienes concurran podrán recorrer la planta baja de la casa y el jardín. El único día habilitado para ello es el sábado 3.
 
La casa

Una escalinata de mármol conduce al vestíbulo de honor, alrededor del cual se encuentra el área de recepción, una escalera tipo imperial de madera y el ascensor. El piso del vestíbulo está pavimentado en mosaicos venecianos con guardas geométricas en el borde. En esta habitación hay cuatro columnas de mármol. El sol grabado en los cristales de las puertas fue realizado en la segunda presidencia de Julio María Sanguinetti y es obra del pintor Manuel Espínola Gómez.

La sala principal está unida a la llamada sala de música. En el techo del comedor hay un importante artesonado de roble. En el escritorio del presidente se destaca una boiserie de roble con una biblioteca incorporada, la mesa de escritorio estilo Luis XV es de caoba y bronce. 
 
Historia

La casa se caracteriza por el estilo ecléctico de construcción, con reminiscencias centroeuropeas. Fue diseñada por el arquitecto Juan María Aubriot (1876-1939), autor también de la Facultad de Derecho, en la avenida 18 de Julio de Montevideo. Residieron allí varios dueños hasta que en 1928 fue hipotecada y, debido a los impuestos impagos, pasó a posesión del municipio.

Hasta 1947, los presidentes de la República vivieron en casas particulares, año en que Luis Batlle Berres, que entonces ocupaba ese cargo, decidió instalar una residencia presidencial en el predio y encargar la reforma al arquitecto Juan Antonio Scasso, el mismo que había proyectado el estadio Centenario.

 

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