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Egresados de primaria que no ingresan a educación media disminuyeron de 3.300 a 460 en cinco años

Publicado: 01.09.2018

En 2013, 3.300 jóvenes que egresaban de 6.° de primaria no ingresaban a educación media. La cifra cayó un 86 % en estos años y se ubicó en 460 jóvenes en 2018. La baja se relaciona con varias acciones, incluida la mejora en el sistema de inscripción a media y un trabajo conjunto de maestras y profesores en pro de una política de egreso. Este año hubo 18.000 ingresos en media y aumentó la asistencia en la población vulnerable.
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El Sistema de Trayectorias Educativas de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) realiza, desde el año 2012, un seguimiento de información y, desde 2015, aplica políticas que permitieron bajar el número de jóvenes que egresan de primaria y no continúan sus estudios en enseñanza media. Mientras en 2013 se registraron 3.300 jóvenes en esta situación, en 2018 esa cantidad no supera los 460, es decir que se redujo un 86 %.

“Tenemos el dato de quiénes son y dónde están; estamos creando acciones a nivel de los centros educativos para recibirlos y también pensando en el año próximo para su incorporación”, explicó el coordinador del citado sistema de ANEP, Nicolás Ambrosi. Esto se realiza en conjunto con otras instituciones, como el Ministerio de Desarrollo Social (Mides), incluido el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU), y el Ministerio de Educación y Cultura (MEC), para poder mantener el vínculo educativo. 

Una de las acciones que incidieron en el descenso de la desvinculación es el cambio en el sistema de preinscripción de los jóvenes que ingresan a educación media. A comienzos de 2018, más del 99 % de los estudiantes estaba matriculado en un centro educativo. Ya desde el año pasado se había mejorado este procedimiento, que se lleva a cabo a través de la plataforma informática Gurí Familia.

En particular, este año, desde el 10 de setiembre hasta el 6 de octubre, los niños que egresen de 6.° de escuela podrán preinscribirse en educación media y eligir el centro educativo de Secundaria o la UTU al que deseen concurrir. El 1.° de diciembre, las familias podrán conocer el liceo o la UTU a la que asistirán sus hijos. Luego deberán acudir al local en forma personal (cuando se informe) para entregar documentos específicos y tener su primer vínculo con el centro. De esta forma, se evitan antiguos trámites que generaban largas esperas y molestias. En el último año, 9 de cada 10 jóvenes matriculados concurrieron al centro que habían elegido.

Otra medida dispuesta que impactó en forma favorable fue la concreción de un trabajo conjunto con maestras de 6.° año de primaria y docentes de media, que vienen desarrollando una política de egreso que incluye la visita de profesores a escuelas y de escolares a locales liceales o de la UTU. También se mejoraron los niveles de información en cuanto a la oferta disponible. De esta manera, se procura crear un puente entre un ciclo y otro, para que no se viva como un comienzo de cero, tratando de generar una línea que tiene que ver con la información y con acciones pedagógicas que acompañen el proceso.

Ambrosi integró la mesa de trabajo de un desayuno que la ANEP organizó para periodistas el jueves 30 en la Escuela Superior de Hotelería, Gastronomía y Turismo de la UTU de Arroyo Seco, evento encabezado por el presidente del Codicen, Wilson Netto. Allí el técnico explicó que hace varios años que, a nivel país, el quintil más alto interviene de manera fuerte en la educación. Asimismo, confirmó que la participación de estudiantes del quintil más bajo aumentó casi un 20%, lo que se traduce en 18.000 estudiantes que se incorporan al sistema educativo, lo que desafía a los liceos y la UTU a generar alternativas y estrategias de acompañamiento.

Por otra parte, informó que hay unos 9.600 jóvenes que presentan alguna vulnerabilidad, por lo que se activó un acompañamiento específico, que es realizado por un equipo especializado. En algunos casos, ese seguimiento supone ir a visitarlos a la casa para motivarlos a concurrir, pensar planes y propuestas específicas de acompañamiento y en otros acreditarles su aprendizaje anterior para que no lo pierdan.

El especialista confirmó que los niveles de repetición bajaron y la retención mejoró en los últimos años. La concurrencia a clase en los sectores de menos recursos evolucionó de forma favorable. Informó que ahora se avanza en estrategias para mejorar el nivel de aprendizaje, pero con todos los jóvenes adentro. “Era muy fácil generar estrategias cuando había muchos jóvenes fuera. Ahora están adentro y estamos trabajando con ellos. Muchos de ellos y sus familias no habían ‘pisado’ hasta ahora el sistema educativo”, puntualizó Ambrosi, quien informó que trabajan en un sistema informático que emitirá un alerta ante tres inasistencias del alumno, lo que activará un protocolo dentro del centro.

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