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Ayuda a crear oficio

Mujica entregó tres máquinas de carpintería a utilizar por internos de Santiago Vázquez

Publicado: 21.08.2014 16:15h.

“Las maquinas contribuirán a capacitar a las personas privadas de libertad, las cuales tendrán un oficio para cuando salgan nuevamente a la sociedad”, resaltó José Mujica en el acto de firma del traspaso en comodato de una garlopa, sierra y cepillo por parte de Presidencia al Polo Industrial instalado como módulo de producción y formación en el Centro de Rehabilitación de la Unidad N.° 4 de Santiago Vázquez.
El Presidente José Mujica firma el convenio de comodato para la maquinaria con destino a la unidad penitenciaria de Santiago Vázquez
Pie de foto: El Presidente José Mujica firma el convenio de comodato para la maquinaria con destino a la unidad penitenciaria de Santiago Vázquez
Las tres maquinas fueron traspasadas de la Estancia Presidencial Anchorena al Polo Industrial instalado dentro del Centro de Rehabilitación de la Unidad N.° 4 de Santiago Vázquez y se utilizarán para engrosar la maquinaría del nuevo taller de carpintería del lugar.

En el acto protocolar también estuvieron presentes el secretario y director general de la Presidencia, Homero Guerrero y Diego Pastorín respectivamente, el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, y el director del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), Luis Mendoza.

En el Polo trabajan y se capacitan alrededor de 200 personas privadas de libertad y beneficia a otra gran cantidad que cumple tareas en diferentes unidades penitenciarias con los materiales producidos en esta unidad.

“Traemos reliquias históricas, maquinas que tienen muchos años pero están en funcionamiento y que ya no se utilizan en Anchorena para el trabajo en la madera en los montes plantados”, subrayó Mujica.

Expresó que son maquinas muy nobles y, a modo de ejemplo, dijo que una sierra es eterna, “se pueden cambiar algunas cosas pero son indestructibles”.

También ponderó que las máquinas contribuirán a capacitar a las personas privadas de libertad, las cuales tendrán un oficio para cuando salgan nuevamente a la sociedad “y si una docena de personas se capacitan a trabajar en esas maquinas, serán un docena de gente que salen a luchar por la vida en otras condiciones”.

“Estamos volviendo a descubrir el agujero del mate. Porque estas terapéuticas recuperaciones por la vía del trabajo ya la había ensayado el país entre 1935 y 1940”, recordó Mujica, quien enfatizó que hoy se le pide al trabajo “alternativas para poder mejor vivir y ojala que no queden presos que no estén haciendo algo para mejorar”.

“Eso es posible si la opinión pública presiona y para eso tiene que saber las cosas que pasan para que vean y ayuden a no olvidar”, dijo.

En la oportunidad recordó que en el viejo sistema penitenciario se trabajaba en un taller metalúrgico y en uno de carpintería esplendida que hacía muebles que el Estado tiene disperso aún por ahí. También tenía una imprenta que hacía los recibos de UTE y una fábrica de fideos, entre otras unidades de producción, precisó.

“El trabajo es el mejor camino para la recuperación”, afirmó y lamentó que esas cosas se fueran olvidando y destruidas por distintas razones.

El mandatario uruguayo agradeció a los que participaron en el esfuerzo del Polo Industrial, porque son personas que el Estado necesita para su trabajo diario. Explicó que el pasaje se hace en comodato, “porque es la manera más práctica de resolver un problema por nuestro sistema de derecho”.

En ese sentido recordó una anécdota de cuando era ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (en el anterior gobierno de Tabaré Vázquez, sobre un tractor donado desde el extranjero con la idea destinarlo a una escuela industrial de UTU. “El día antes de llevarlo me dijo el abogado que no se podía regalar por el precio que tiene. Se lo debe prestar en comodato”, narró. 

“El sistema carcelario estaba muy olvidado y hoy ha dado un salto importante para la rehabilitación”, aseveró Mujica.

División interna del establecimiento

Por su parte, el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, manifestó que, debido a la cantidad de internos que tiene Santiago Vázquez --3.186 personas privadas de libertad, 1990 de las cuales trabajan o estudian-- se subdividirá en tres unidades diferentes al establecimiento.

“Estarán los de máxima, media y mínima confianza. Los que trabajen en el Polo serán los de máxima confianza y podrán, inclusive, vivir cerca a él”, explicó.

A su vez, Mendoza recordó los pilares básicos en la estrategia de rehabilitación de las personas privadas de libertad, que son el trabajo, la educación, la recreación, la cultura y el deporte.

Sostuvo que las máquinas sirven para luchar contra el enemigo número uno de las unidades penitenciarias, “que es el ocio”.

Recordó que el trabajo de rehabilitación requiere de dos partes: brindarle a los reclusos las herramientas para mejorar su egreso y construir una sociedad más abierta que brinde trabajo y permita la reinserción de los presos a la sociedad.

Trabajo en el Polo Industrial
“Debemos ser la expresión del cambio que queremos ver en el mundo”, se puede leer al ingresar al Polo Industrial, parafraseando al líder pacifista indio Mahatma Gandhi (1869-1948).

Metalúrgica, producción de áridos, cerchas metálicas, aluminio, pallet, escobas, lavadero industrial, productos de limpieza, taller de chapa y pintura, de reparación de computadoras y de unidades térmicas, fábrica de botes deportivos, son algunas de las tareas que los reclusos aprenden y desarrollan en el Polo Industrial.

Los materiales que se fabriquen en este centro son utilizados para el mantenimiento de la infraestructura de las diferentes unidades del INR, instancia que permitirá el ahorro de 14 millones de pesos en el año.

La totalidad de los reclusos que trabajan en el Polo son seleccionados a través de un sistema que no solo se centra en la causa inicial por la cual la persona ingresó a ese centro de rehabilitación, sino que además se evalúa su evolución en el sistema carcelario, conducta y actitudes.

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